Un retrato en estaciones: el mismo sujeto atraviesa una noche imaginada vistiendo distintas identidades—cuerpo desnudo, dandy a medida, figura monástica, marinero maquillado, disolviéndose finalmente en una imagen suspendida, pictórica. La masculinidad se trata como construcción, no como esencia. Inspiración extraída del retrato flamenco, la estética Polaroid de los años 80 y 90, la deconstrucción de los códigos de género en el uniforme masculino y el tema del doble como espejo de la identidad.