Un despertar al borde de la isla metropolitana. Contra la silueta austera e imponente de la costa artificial de Manhattan, nuestra protagonista queda atrapada entre la fricción del paisaje metropolitano y las orillas de arena. Fotografiada mediante un juego hiperrealista de luz de flash cortante y luz matutina natural, la historia es una expresión visual de la existencia urbana moderna que refleja la disonancia emocional de la vida urbana contemporánea.