가발 쓴 컴퓨터, 말테 오잉이 포착한 인간과 기계의 경계 — Cover

Ordenadores con peluca: Malte Oing difumina la línea entre humano y máquina

Nuestros días comienzan con máquinas y terminan con ellas. Smartphones, laptops, computadoras de escritorio: la vida sin estos dispositivos se ha vuelto casi inimaginable.

Seguir a PAP en Instagram
Nuestros días comienzan con máquinas y terminan con ellas. Smartphones, laptops, computadoras de escritorio: la vida sin estos dispositivos se ha vuelto casi inimaginable. El artista berlinés Malte Oing dirige su atención a esta realidad cotidiana, transformando computadoras de escritorio obsoletas en personajes inquietantes. Les coloca pelucas, las dispone en poses de retratos familiares e incluso les asigna hábitos asociados con el estrés y el trabajo humano.

La obra de Oing no trata simplemente de máquinas que se vuelven más humanas. En cambio, revela con cuánta naturalidad proyectamos personalidad, emoción y roles sociales sobre los objetos que nos rodean. La computadora ya no es solo una herramienta: se convierte en un personaje con el que convivimos, nos relacionamos y, a veces, incluso nos parecemos. A través de intervenciones sutiles y un agudo sentido del humor, Oing captura esta dinámica íntima entre humanos y tecnología.

A medida que la tecnología avanza, las máquinas imitan cada vez más el comportamiento humano. Sin embargo, las fotografías de Oing sugieren que lo inverso también puede ser cierto: antropomorfizamos nuestros dispositivos, coexistimos con ellos a diario y quizás incluso empezamos a comportarnos como ellos. Sus computadoras con peluca son a la vez extrañas y extrañamente familiares, ofreciendo una reflexión irónica sobre la vida contemporánea en la era digital.