
La diseñadora afincada en Londres Beril Oktem presenta un look repleto de lunares que conecta todo el cuerpo, desde la coronilla hasta el bajo de la cola, como una forma orgánica única. El estampado de lunares, con bordes suavemente difuminados como si estuvieran aerografiados, evoca tanto las manchas de un dálmata como las marcas de una hiena salvaje, canalizando una belleza feroz y primitiva. Adornos tridimensionales de pompones, ribetes de piel que envuelven los bajos y capas de tul añaden textura exuberante y sensibilidad animal a los lunares planos.
Elegancia y salvajismo coexisten en esta serie, un solo patrón que porta dos narrativas a la vez. La dualidad del lunar: puede ser una mancha dulce o una marca salvaje. ¿Hacia qué lado te inclinas, el dálmata o la hiena?
Elegancia y salvajismo coexisten en esta serie, un solo patrón que porta dos narrativas a la vez. La dualidad del lunar: puede ser una mancha dulce o una marca salvaje. ¿Hacia qué lado te inclinas, el dálmata o la hiena?








