
Bottega Veneta ha presentado su campaña para el verano de 2026 fotografiada por Juergen Teller. La locación es Venecia, tanto el lugar de nacimiento de la casa como el origen de su identidad. Como primera campaña de temporada desde la incorporación de Louise Trotter como directora creativa, esta colaboración representa una intersección simbólica donde el patrimonio de la marca se encuentra con su nueva visión.
La mirada característica y sin filtros de Teller captura Venecia no como un mero escenario, sino como parte de la narrativa misma. Las escenas que alternan entre plazas públicas e interiores privados permiten que las siluetas estructurales y las texturas materiales de la colección emerjan de forma orgánica, creando un diálogo entre los detalles arquitectónicos de la ciudad y las formas escultóricas de las prendas. En lugar de romantizar la belleza clásica de Venecia, Teller preserva la tensión cotidiana y la autenticidad que habitan en ella.
La campaña demuestra cómo Bottega Veneta traduce su legado artesanal a un lenguaje contemporáneo. Bajo la dirección de Trotter, la marca utiliza Venecia como escenario para declarar su presente, equilibrando visualmente patrimonio e innovación. La colaboración con Teller refleja en sí misma la postura estética que la casa ha elegido abrazar: cruda, honesta y profundamente arraigada al lugar.
La mirada característica y sin filtros de Teller captura Venecia no como un mero escenario, sino como parte de la narrativa misma. Las escenas que alternan entre plazas públicas e interiores privados permiten que las siluetas estructurales y las texturas materiales de la colección emerjan de forma orgánica, creando un diálogo entre los detalles arquitectónicos de la ciudad y las formas escultóricas de las prendas. En lugar de romantizar la belleza clásica de Venecia, Teller preserva la tensión cotidiana y la autenticidad que habitan en ella.
La campaña demuestra cómo Bottega Veneta traduce su legado artesanal a un lenguaje contemporáneo. Bajo la dirección de Trotter, la marca utiliza Venecia como escenario para declarar su presente, equilibrando visualmente patrimonio e innovación. La colaboración con Teller refleja en sí misma la postura estética que la casa ha elegido abrazar: cruda, honesta y profundamente arraigada al lugar.




